Escuela Dominical ICIAR. Lección 10. Fornicación y adulterio. 17 Marzo 2019


Escuela Dominical ICIAR. Lección 10. Fornicación y adulterio. 17 Marzo 2019

Escuela Dominical. Fornicación y adulterio
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ConsejeríaEscuela Dominical ICIAR. Iglesia
ESCUELA DOMINICAL del 17 MARZO 2019

Escuela Dominical – Fornicación y adulterio

Verdad Bíblica

La Biblia enseña que el Señor Jesucristo nos limpió de pecado y nuestro cuerpo es “templo del Espíritu Santo”. Por lo tanto, le pertenecemos.

Verdad Bíblica Aplicada

Como hijos de Dios dedicaremos nuestro cuerpo físico a honrarle y a agradarle, no teniendo relaciones sexuales prohibidas, ni cualquier otro tipo de conducta que contamine nuestro organismo o nuestra mente.

Introducción

La fornicación se traduce como “cualquier práctica sexual fuera del matrimonio”. El adulterio se refiere a “la relación sexual entre un hombre casado y una mujer casada que no es la suya o entre una mujer casada y un hombre casado que no es su marido”.

Las sociedades humanas cambian con el paso del tiempo y modifican a su beneficio valores y conductas. Éstas dejan de verse como Dios las estableció y buscan tener conductas relajadas y abiertas a experimentar lo que otras generaciones no vivieron.

Ahola y Aholiba (Ez. 23:5)

A pesar de que Ahola era propiedad de Jehová, decidió salirse de la mano de Dios y eso la llevó a caer en fornicación. Traducido a nuestra vida, cualquier cristiano que descuidadamente deja de estar en comunión diaria con su Salvador puede caer en fornicación o en adulterio.

Lamentablemente la historia no se detiene ahí, Ahola insistió en fornicar y se convirtió en esclava de tal práctica. Por ello, cuando cualquier cristiano que cae en fornicación o adulterio, sigue cayendo y queda atado a una conducta adictiva, que sólo el poder de Dios puede romper. Ez. 23:7-10.

Conclusión

Establecemos definitivamente que al ser nuestro cuerpo el templo del Espíritu Santo, debemos huir de la fornicación y el adulterio para no profanarlo y hacerle daño. Independientemente de los cambios de moral que haga la cultura que nos rodea. Vivimos para agradar a Dios. Romanos 12:1.


Solo a Dios la gloria.