Escuela Dominical ICIAR – Lección 4: Santidad conyugal. – 03 agosto 2014

Escuela Dominical ICIAR – Lección 4: Santidad conyugal. – 3 Agosto 2014

o Santidad conyugal

Escuela Dominical ICIAR 3 Agosto 2014

 

Lección 4: Santidad conyugal.

4to Punto Doctrinal: La Santificación.


 

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Pasaje bíblico: 1 Corintios 7.1-40; 1Tes. 4.3.

1 Corintios 7

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Problemas del matrimonio

En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer;

pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido.

El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.

La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer.

No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.

Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.

Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.

Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;

pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.

10 Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;

11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.

12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.

13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.

14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.

15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.

16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?

17 Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias.

18 ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide.

19 La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios.

20 Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.

21 ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más.

22 Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo.

23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.

24 Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.

25 En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel.

26 Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está.

27 ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte.

28 Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar.

29 Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen;

30 y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen;

31 y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa.

32 Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor;

33 pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer.

34 Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.

35 Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.

36 Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case.

37 Pero el que está firme en su corazón, sin tener necesidad, sino que es dueño de su propia voluntad, y ha resuelto en su corazón guardar a su hija virgen, bien hace.

38 De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor.

39 La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.

40 Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios.

 

1 Tesalonicenses 4

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;

 


Verdad Bíblica : La Palabra de Dios nos enseña a huir de la inmoralidad sexual en todo tiempo.

Verdad Bíblica Aplicada: La impureza sexual, antes, durante y aún después del matrimonio, causa daños.

Objetivo: Huyamos de la inmoralidad sexual en todo tiempo y circunstancias: en la amistad, noviazgo y matrimonio. Que nuestras  relaciones sean respetuosas y limpias; desarrollando la fidelidad y la santidad conyugal.

Introducción:

La norma bíblica sobre el sexo está basada en tres principios fundamentales:

  • amor, pureza y fidelidad.

Sin embargo, el ambiente inmoral que nos rodea propaga más y más el pecado tratando de apagar estos principios.
El error de algunos es aceptar una falsificación contemporánea del “amor verdadero”.
Como cristianos, no debemos ser influenciados ni dejarnos corromper; sino que debemos vivir siempre en pureza, honrando al Señor, y experimentando como solteros o casados, comunión con Dios en santidad.


Las citas bíblicas referidas al final de cada tema general tienen el propósito de que usted realice su estudio devocional acorde al tema tratado con las siguientes.

1.En un cuaderno que destine para este fin, anote la cita indicada del día..

2. Luego de una sencilla y sincera oración, lea el pasaje dos o tres veces con atención. Trate de descubrir lo que Dios le dice en relación a los siguientes puntos y anótelo en su cuaderno:

  • Conocimiento de algo que haga crecer su fe.
  • Discernir algún error que esté cometiendo.
  • Corregir la dirección de un área de su vida.
  • Hacer en la semana lo que Dios le está pidiendo.

3. Vuelva a orar y comprométase con Dios para llevar a cabo lo que le está indicando.